La ubicación del actual puerto comercial de Ribadeo (Mirasol) es relativamente reciente en comparación con la de su anterior ubicación que tiene sus orígenes en las inmediaciones del puerto de Porcillán y actual puerto deportivo de Ribadeo.

Los orígenes del puerto comercial se remontan hacia la época de la Reconquista en la que llegó a ser uno de los puertos más concurridos en el Norte de España. Hay constancia de que en el año 1351 se embarcaba por este puerto vino, viandas, paño y otras mercancías. Por aquella época las mercancías provenientes de Oriente y que se desembarcaban por Tarragona y Tortosa, se conducían por la Cuenca del Ebro río arriba reembarcándose por  los puertos de Santander y Ribadeo, entre otros, con destino a puertos del Loira y del Sena.

Durante el S. XV el puerto de Ribadeo es uno de los "puertos acostumbrados de Galicia", fuera de los cuales no se podían embarcar ni desembarcar mercancías. Durante esta época existe una industria maderera destinada a la construcción de buques para astilleros en Ribadeo.

View the embedded image gallery online at:
https://pertejo.es/es/historia.html#sigProGalleria40d7777e51

A lo largo del primer tercio del Siglo XVIII el tráfico comercial con otros países sufre una crisis considerable ya que emprender una aventura comercial por mar suponía un auténtico riesgo a sufrir los ataques de los piratas ingleses y holandeses.

Sin embargo a partir de la segunda mitad del Siglo XVIII, la buena situación geoestratégica del puerto para la navegación con el Norte de Europa, hace que la actividad comercial y mercantil comience a experimentar un notable despegue motivado fundamentalmente por la importación del lino y cáñamo procedente del Báltico y Holanda, con destino a a la industria del lienzo que en aquella época existía en Mondoñedo y Lugo. En el último1/3 del S. XVIII Ribadeo se convierte en la capital de la Provincia de Marina.

Se desarrolló durante esta época  la explotación de la pesca, así como el desarrollo agropecuario fomentó el desarrollo del comercio marítimo, y la riqueza forestal del lugar dió vigor a la industria maderera e industria naviera.

Asimismo se importan entre otros productos vinos y cereales de Francia, aguardientes del Báltico, bacalao de Terranova, textiles de Francia e Inglaterra, azúcar y sal de Portugal, hierro de Suecia..., lo que trajo consigo la presencia de muchos agentes consulares de países extranjeros y la aparición de firmas comerciales extranjeras.

De este período destacan ilustres personajes del mundo comercial y de los negocios como Cenzano, Campoamor, Villamil, Marchamalo, siendo el más destacado de todos ellos Antonio Raimundo Ibáñez.. Importación de vinos, aguardientes, granos, lino, y exportación de vinos y aguardientes catalanes son mercancías clásicas de este período.

El incremento de la actividad comercial hizo posible que la Aduana de Ribadeo fuese en aquella época una de las de mayor recaudación del Reino de Galicia junto con  la de El Ferrol y La Coruña, aunque en años posteriores sufrió una época de oscurantismo moitvada por varias Reales Órdenes que la inhabilitaron para determinados comercios, contra las que Ibáñez lucharía para rehabilitarla nuevamente.

View the embedded image gallery online at:
https://pertejo.es/es/historia.html#sigProGalleriae1207d9c67

Pero sin duda el verdadero "Siglo de Oro" para la navegación en el puerto de Ribadeo es a mediados del Siglo XIX, con la navegación a vela de buques con procedencia y con destino al Báltico, Antillas, Río de la Plata, Filipinas...., calificándose esta época como la de la "Marina Romántica", en la que se crean la Sociedad de Fomento Ribadense, la Escuela Náutica, en la que se formaron generaciones de marinos de todos los pueblos del Eo, e instalándose casas de armadores como las de Bengoechea y la de Casas.

Durante este período Ribadeo se considera la capital de la provincia marítima y partido judicial, con la Aduana principal de la provincia de Lugo, Comandancia de Carabineros, y residencia de agentes consulares y vicecónsules de estados europeos y americanos. A esto se añade la cualidad del puerto por su buena situación estratégica para la navegación con el Norte de Europa.

Sin embargo pronto comenzaría a disminuir el tráfico y la recaudación de Aduanas, y los descendientes de los armadores darían  la espalda al mar.

No será hasta principios del siglo XX cuando comience a percibirse de nuevo un tráfico de cabotaje de mercancías, ya que en aquella época la orografía del Norte de Galicia hacía muy difíciles las comunicaciones por tierra entre el Norte de Galicia y el resto de la Península. De este modo los grandes puertos recibían las mercancías de origen agrícola y ganaderos de la meseta o del extranjero que luego pequeños veleros se encargaban de distribuirlas por todo el litoral "puerta a puerta".

View the embedded image gallery online at:
https://pertejo.es/es/historia.html#sigProGalleria6cc89e59aa

El cargadero de mineral (hoy conocido como "El Cargadero" y siendo en la actualidad una espléndida área recreativa) comenzó a funcionar en el año 1903, con la creación de la Sociedad Minera de Villaodrid, y de la mano del gran emprendedor Julio M. de Lazúrtegui y González, con un ferrocarril de 35 kms de recorrido que partía desde la minas de hierro de Villaodrid y terminaba en el embarcadero de mineral de Ribadeo. Este mineral se exportaba a países de Europa como Holanda, Alemania, Inglaterra o Francia. Las épocas de mayor esplendor fueron la anterior a la Primera Guerra Mundial, y la que transcurre desde los años 20 al 30, ya que posteriormente con el inicio de la Guerra Civil  y de la Segunda Guerra Mundial comenzó a decaer paulatinamente.

También hubo en aquella época un proyecto de construcción de un ferrocarril que enlazara Ribadeo con las minas de carbón y hierro del Bierzo, que sirviera para dar salida vía marítima a estas mercancías, pero que lamentablemente al final no se llevó a cabo.

Hacia mediados del Siglo XX los principales movimientos de mercancías correspondieron a mercancías como la madera de pino y eucalipto que empleaban las minas asturianas para configurar sus estructuras y sistemas de galería; las descargas de sal para la conserva de alimentos, y también había una demanda considerable de fertilizantes y madera de tabla aserrada.

Las toneladas que cargaban los buques por aquella época rondaban las 60, 70 y 100 toneladas, funcionando en régimen de cabotabje, y los medios que se empleaban eran las propias maquinillas y puntales de los barcos para realizar las cargas y descargas, así como abundante mano de obra.

Actualmente el puerto de Mirasol de Ribadeo ha experimentado en los últimos 30 años un auge espectacular tanto en el tráfico de mercancías vía marítima como en el movimiento de buques tanto en régimen de cabotaje comunitario como en régimen de importación y exportación.

View the embedded image gallery online at:
https://pertejo.es/es/historia.html#sigProGalleria93ceaae114